Funcionarios nacionales visitaron el Laboratorio de Genética Forense

Responsables del SIFEBU, que depende del Ministerio de Seguridad de la Nación, hicieron un recorrido por el CMF.

“Es bastante sorprendente el equipamiento que tienen y los resultados obtenidos en materia de ADN”. Estas palabras fueron las que utilizó la coordinadora del Sistema Federal de Búsqueda de Personas Desaparecidas y Extraviadas (SIFEBU), Leticia Risco, para describir la tarea que el Equipo Científico de Investigaciones Fiscales (ECIF) viene desarrollando en nuestra provincia a través del Laboratorio de Genética Forense, que funciona en el Cuerpo Médico Forense.
Risco estuvo acompañada por el responsable del Área de Identificación de Personas Halladas con Identidad Desconocida del SIFEBU, Nicolás María Espert. Por parte del Ministerio Fiscal, estuvo el coordinador del ECIF, Eugenio Agüero Gamboa, y personal de la Secretaría Judicial, a cargo de Tomás Robert.
“Les mostramos nuestros equipos y la tecnología con la que ahora contamos gracias a la gestión realizada oportunamente por nuestro ministro fiscal, Edmundo Jiménez. Han quedado conformes con lo observado, con los tiempos, con los dispositivos y sobre todo con las políticas criminales encaradas por este Ministerio en el área científica para las investigaciones penales”, opinó Agüero Gamboa.
Por su parte, Risco acentuó sobre el trabajo conjunto entre el MPF y el SIFEBU, que depende del Ministerio de Seguridad de la Nación, que conduce Sabina Frederic, y que se encuentra en la órbita de la subsecretaría de Investigación Criminal y Cooperación Judicial, a cargo de la licenciada Valentina Novick. “Venimos a profundizar el trabajo con el ECIF y con otros organismos provinciales para mejorar la forma de registrar las personas NN, es decir, los cotejos con personas desaparecidas tanto en Tucumán como en otras provincias del país, pensando en una articulación federal”, subrayó. “Si bien el SIFEBU hace cotejos masivos, dactiloscópicos principalmente, estamos iniciando un camino para hacerlo con ADN también a nivel nacional, así que es importante conocer en todas las provincias cuáles son los recursos, las herramientas y cómo están registrando, para que todos hablemos el mismo idioma mediante un protocolo unificado”, manifestó.

Los pasos de la investigación científica

El análisis de los indicios consta de dos etapas. En la primera, el Laboratorio de Química Legal del ECIF examina nuevamente los indicios recuperados de la escena del crimen en busca de fluidos biológicos. Luego realizan pruebas preliminares utilizando microscopios, luces forenses, luminol, y ciertos reactivos que permiten la identificación de material biológico como sangre humana y líquido seminal, entre otros. Estos indicios, que ahora se consideran evidencias para la causa, son remitidos al Laboratorio de Genética Forense del ECIF con lo que comienza la segunda etapa. El objetivo aquí es obtener perfiles genéticos a partir de las evidencias y comparar con perfiles genéticos conocidos o referencias obtenidos de la investigación criminal, como serían los perfiles genéticos de víctima y acusados, en busca de un match.
Esta segunda etapa de análisis consta de cinco pasos en los cuales se utilizan tanto técnicas manuales como tecnología de punta. “Primero, se toman las muestras, de referencias indubitadas, en aquellas personas que se encuentran involucradas en algún hecho criminal; luego pasamos a la extracción del ADN; en tercer lugar se cuantifica (podemos determinar si la muestra tiene ADN, si no tiene ADN, que cantidad de ADN tiene y si es que hay ADN masculino o femenino y cuáles serían las cantidades de eso); pasamos a un cuarto paso donde se obtiene lo que conocemos como electroferograma, que son los perfiles de una persona y por último donde se hacen las comparaciones y los cálculos para determinar correctamente el informe que se practica”, sintetizó el coordinador general del ECIF, Eugenio Agüero Gamboa.

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